Lunes 05 de Diciembre, 2022

“Arrepiéntanse, que está cerca el reino de los cielos” (Mt 3, 2)

 


En columna dominical, Arzobispo René Rebolledo señaló que “celebrar la venida del Señor tiene como óptima preparación procurar en nuestras vidas lo que Él transmite en su enseñanza. ¡Él nos fortalezca en esta preparación!”.

En este primer domingo de diciembre la comunidad cristiana celebra el 2° de Adviento, tiempo especial de bendición que iniciara con las vísperas del sábado 26 de noviembre pasado, celebrando el domingo 27 el 1° de Adviento. Tengamos presente que Adviento viene de adventus, en su forma completa adventus  Redemptoris, viene el Redentor. Es el Hijo de Dios, Jesús el Señor, que trae un mensaje de paz y amor.

En la semana que se inicia con este domingo, la comunidad cristiana celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción  de la Virgen María -el jueves 8 de diciembre- finalizando al mismo tiempo el Mes de María, que comenzó el pasado 8 de noviembre, vivido con tanto fervor en las parroquias como en otras instancias eclesiales y también sociales. Por mi parte, agradezco la gran manifestación de amor, aprecio y veneración a la Virgen santa, Madre de Cristo y Madre nuestra. En Ella la comunidad reconoce ante todo la elección de Dios y la misión que le confiara en la historia de la salvación. Dios la eligió para ser la Madre de su Hijo. Mediante Ella su Hijo asume la condición humana. ¡Todo en la Virgen es gracia de Dios! El mes que la comunidad le dedica es significativo, puesto que su recuerdo está presente todos los días en el altar del Señor, en la Plegaria Eucarística, como en otras oraciones y días especiales dedicados a su veneración.

En este segundo domingo de Adviento, la comunidad acoge el evangelio de Mateo 3, 1-12, con la figura de Juan el Bautista que predica un bautismo de conversión, anunciando la llegada del Salvador que “bautizará con Espíritu Santo y fuego” (v. 11).

Juan el Bautista predica con gran valentía el mensaje que Dios mismo le encomendó, preparando de este modo los caminos para la llegada de su Hijo: “Arrepiéntanse, que está cerca el reino de los cielos” (v. 2). Son numerosas las personas que escucharon su voz y se dejaron bautizar por Él: “Acudían a él de Jerusalén, de toda Judea y de la región del Jordán, y se hacían bautizar en el río Jordán por él, confesando sus pecados” (vv. 5-6). Con gran dureza increpa a fariseos y saduceos que también acudieron para que los bautizara, pues fiados de su pertenencia a Abrahán, no dan los “frutos de un sincero arrepentimiento” (v. 8). Asegura también que su bautismo es de conversión, pero que llegará quien bautiza con Espíritu Santo y fuego. Para su venida es preciso preparar el camino: “Una voz grita en el desierto: Preparen el camino al Señor, enderecen sus senderos” (v. 3).

En este segundo domingo de Adviento, la convocatoria es acoger el mensaje del evangelio y proseguir preparando el camino al Señor, procurando también la conversión personal y comunitaria. Particular atención al testimonio, ante un mundo que prescinde de Dios y los valores del Reino, que su Hijo hace presente en su persona, Palabra y obras. Celebrar la venida del Señor tiene como óptima preparación procurar en nuestras vidas lo que Él transmite en su enseñanza. ¡Él nos fortalezca en esta preparación!


    
Comunicaciones Arzobispado de La Serena - Los Carrera 450 - Casilla 613- La Serena
Teléfonos: 51 2 216817
E-mail: arzolaserena@gmail.com - laserena@episcopado.cl